Lamentable experiencia con la garantía…
Lamentable experiencia con la garantía y la atención al cliente de Polar. El soporte del reloj se rompió por un fallo en la estructura donde engancha la correa. Tras tramitar la garantía, en lugar de reparar o sustituir el dispositivo, se limpiaron las manos enviándome una correa de repuesto a casa para que hiciera yo mismo de técnico, obligándome a manipular herramientas y asumir el riesgo de romperlo del todo.
Al indicarles que el problema persistía y que la correa no quedaba bien fijada, su única respuesta fue exigir vídeos o hacerme pagar a mí los costes de envío y reparación, desentendiéndose por completo de la garantía.
Materiales frágiles y un servicio postventa que traspasa la responsabilidad de las reparaciones al propio cliente. Nada recomendable.