Medivet Layos En cuanto pueden se lavan las manos y te derivan a donde les da la gana, en este caso no era necesaria hospitalización porque con la medicación adecuada y un poco de empatía mi gato se recuperó en casa
Acudí a Medivet Layos preocupada por mi gato con hipotiroidismo, que había empezado a vomitar tras tomar Apelka. Tras hacerle unos análisis de sangre cuyos resultados salieron mejor que los anteriores, la veterinaria adoptó una actitud totalmente inaceptable y carente de empatía. Como la clínica cerraba al día siguiente por vacaciones, su única "solución" fue presionarme de forma agresiva para que hospitalizara a mi gato de inmediato en el Hospital Veterios. Mi postura como propietaria fue totalmente lógica, prudente y responsable: dado que las analíticas eran mejor que las anteriores, le propuse probar primero con un tratamiento intermedio —como un estimulante del apetito para ayudarle a arrancar a comer en casa— y, en caso de que el gato empeorara, entonces sí lo ingresaría. Cabe destacar que la propia farmacia veterinaria de al lado me confirmó que tenían el medicamento allí mismo. La veterinaria se negó en rotundo a recetarle nada, demostrando que solo quería quitarse el marrón de encima debido a sus vacaciones. No conforme con negarle la atención médica a mi gato, vino con un papel para obligarme a firmar que yo no quería ingresar a mi gato en el hospital que ella me decía (Veterios). Aluciné. Fui a la clínica únicamente a que me comentara los resultados que inicialmente me iba a dar por teléfono, y me encontré con una encerrona para obligarme a firmar que rechazaba el ingreso en el centro que ella me imponía, como si yo no tuviera derecho a llevar a mi gato a cualquier otro hospital si hiciese falta. ¿Qué pasa, que se lleva comisión por hospitalizarlos donde ella quiere? Si pertenecen al grupo Medivet, ¿por qué no me dijo de ingresarlo en su propio hospital de Medivet Delicias? Prefirió coaccionarme con un papel sobre un hospital externo para lavarse las manos y eximirse de responsabilidad. Por supuesto no le firmé absolutamente nada. Tengo pleno derecho a decidir sobre la salud de mi mascota y a buscar una segunda opinión sin ser coaccionada. No volveré jamás.A continuación, me fui a otra clínica donde me atendió una veterinaria maravillosa. Le pusieron suero, Cerenia y un antipirético, y el gato ya está comiendo en casa perfectamente y sin necesidad de ningún ingreso. Con este tipo de veterinarias como la de Medivet Layos, lo único que consiguen es perder clientes.