Experiencia pésima y un servicio postventa absolutamente desesperante.
Compré una batería que llegó con un defecto visible en la carcasa. Desde el primer momento envié fotografías y expliqué que el daño no parecía un golpe de transporte, sino un plástico deformado o quemado. Aun así, la primera respuesta fue quitar importancia al problema sin ofrecer una solución real.
Lo peor vino después. Tuve que insistir durante semanas para obtener respuestas. En varias ocasiones me dijeron que me llamaría un técnico y nunca ocurrió. Llegaron a reconocer que la conversación se había “traspapelado” por una actualización de WhatsApp. Mientras tanto, yo seguía esperando una solución para un producto defectuoso.
Tras aceptar la devolución, preparé el paquete y fue recogido. Sin embargo, una vez entregado, volvieron los silencios. Pasaban los días sin noticias sobre el reembolso y tenía que volver a escribir una y otra vez para obtener alguna respuesta. La sensación era que, si el cliente no está constantemente detrás de ellos, el asunto queda olvidado.
Finalmente me devolvieron el dinero, pero únicamente después de casi un mes de reclamaciones, mensajes sin contestar y una insistencia continua por mi parte.
Los errores pueden ocurrir en cualquier empresa. Lo que diferencia a una buena empresa de una mala es cómo responde cuando surge un problema. En este caso, la atención al cliente y la gestión de incidencias han sido de las peores que he sufrido comprando por internet.
No volveré a comprar aquí ni puedo recomendarlo. Si tienes un problema con tu pedido, prepárate para armarte de paciencia.